¿Qué significa pasar a ser parte de la FIS para nuestros jóvenes socios?

Quisimos saber qué significa para nuestros jóvenes pasar a la Federación Internacional de Ski (FIS), organismo mundial que se dedica a regular las normas de los deportes de esquí a nivel competitivo, así como también a la realización de competiciones y eventos en cada una de sus disciplinas a nivel mundial.  La FIS, fue fundada el 2 de febrero de 1924 en Chamonix (Francia) por 14 países. Actualmente tiene su sede en Oberhofen am Thunersee (Suiza) y cuenta con 8 disciplinas a su cargo, como lo es el esquí alpino, el nórdico, el esquí de fondo, salto en esquí, combinado nórdico, esquí de velocidad, esquí artístico, Telemark y Snowboard.

Cuando un chico finaliza la categoría U16 y su idea es seguir esquiando, el paso siguiente es inscribirse en la FIS, pasando desde ese momento a ser “adultos” para el ski. En esta categoría, se tiene la oportunidad de competir con deportistas hasta 10 años mayor o incluso más, y ya rigiéndose por reglamentaciones internacionales.

En CVN hay varios jóvenes que tomaron esta decisión. Una de ellos es Dana Frankel (17), quien está en la FIS hace más de dos años y el otro, Paul Veracini (15), quien pasó recién este.

Ambos accedieron a conversar con nosotros y así dar a conocer cómo ha sido este hito para ellos.

 ¿Qué cosas cambian en un esquiador como tú, al pasar a la categoría FIS?

-Dana: para mí, el mayor cambio fue que muchos amigos con los que competí toda mi vida se retiraron y las carreras se pusieron más difíciles en términos de competición y terreno. Pero también ser FIS me cambió como persona, me ayudó a madurar, a ser más independiente, organizar mi tiempo, y aprender a empujar mis límites y aspirar a ser mejor deportista.

Paul: es una categoría diferente a las otras, acá cada uno se esfuerza al máximo para conseguir el mejor resultado que pueda y ya no estás con competidores de la misma edad. Te exiges mucho para lograr lo mejor.

¿Qué significó para ti como persona pasar a FIS?

-Dana: un cambio de mentalidad. Cuando pasé a FIS tuve que madurar y ser más independiente. Es como pasar de niño a adulto, conoces a muchas personas y viajas solo sin papás (en mi experiencia)…  nunca lo había hecho sola fuera del país, menos ir a carreras internacionales.

Paul: para mi también significó un gran cambio; es una nueva etapa en el ski, que he disfrutado mucho, no sin dificultades, pero ha sido increíble en varios aspectos.

¿Entrar a FIS implica necesariamente un mayor sacrificio?

-Dana: no necesariamente. El sacrificio más grande es el tiempo, tener que elegir entre colegio, entrenamientos y amigos en Santiago, pero con el tiempo uno se acostumbra y logra un balance entre estos.

Paul: no siempre es más entrenamiento, pero sí significa dar el máximo esfuerzo.

¿En algún minuto dudaste en seguir esquiando?

-Dana: en realidad sí, me da mucha pena decirlo pero sí pensé en retirarme después de mi segundo año FIS, el año pasado.  Una razón era porque el colegio se estaba poniendo más difícil y se me hacía complicado por falta de tiempo. Pero además, porque no estaba satisfecha con algunos de mis resultados, o porque me comparaba mucho y pensaba que no valía la pena. Pero al final, mi familia, mi entrenador y mi amor por el esquí y la nieve me motivaron a seguir.

Paul: podría decir que mi mayor problema son los estudios, ya que con el ski no me alcanza mucho el tiempo para rendir bien en el colegio. Sin embargo, sigo adelante con todas las ganas y trato de organizarme.

Si resulta tan difícil, ¿cómo logras compatibilizar los entrenamientos con el estudio?

-Dana: fundamental ha sido mi colegio, quienes me han apoyado durante el invierno para que pueda competir y entrenar. Además, se necesita mucha dedicación ya que después de los entrenamientos cuando falto a clases o en las giras, tengo que además estudiar, lo cual es muy agotador. Tuve que aprender a manejar mejor mi tiempo para poder esquiar más.

¿Qué disciplina es la que más te gusta y por qué?

-Dana: la disciplina que más me gusta es Slalom (Sl) porque es más de técnica y no tanto de velocidad comparado con Súper Gigante y Descenso. Me gusta que pueda haber muchas variaciones en el trazado como dobles y triples. Puede ser complicado y muy agotador pero es muy entretenido y me encanta entrenar y correr Slalom.

Paul: también me gusta mucho el Slalom, ya que hay que moverse muy rápido y personalmente me apasiona lograr hacer tantos movimientos en un solo minuto y terminar un tracado.

¿Qué crees que une a los esquiadores?

Paul: la competitividad, las ganas de dar lo máximo de uno en la pista, ya que cuando un esquiador da todo de sí mismo, los otros se dan cuenta y te valoran por eso.



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