Christian Opazo; su travesía de Talca a Valle Nevado

Ya queda menos para que finalice la temporada 2018 y a través de distintas entrevistas, hemos conocido de a poco a quienes conforman este Club. Esta vez, quisimos acercarnos a Christian Opazo, un socio que lleva 4 años acompañándonos. Tanta es su pasión por el esquí, que todos los fines de semana viaja desde Talca, donde vive junto a su familia, hasta Valle Nevado. Sin duda, un sacrificio que a ojos de Cristian, “se compensa al tener a un gran grupo de amigos, que nos acogieron y con quienes hemos compartido por todo este tiempo, no solo durante la temporada de nieve, sino que también en verano, donde hemos vivido lindas experiencias (Lago Rapel) y en nuestro tradicional asado en nuestra casa de Talca”.

¿Cómo comienza tu relación con el esquí?
Hace algunos años, cuando era adolescente, vivía en Rancagua y los fines de semana iba con mis compañeros de colegio a un centro de ski (Charpa Verde). Mucho tiempo después, ya casado con dos niños que actualmente tienen 24 y 22 (Diego 24 años y Javiera 22) volvimos a Rancagua por nuevas oportunidades laborales, retomando la práctica de este deporte para enseñar a mis hijos, cada fin de semana. En el año 2001 llegamos a Talca y solo por tiempo esporádicos íbamos a esquiar a Chillan y Pucón.

¿Cómo llegas al Club Valle Nevado y por qué?
En septiembre del 2014, en vacaciones, fuimos con Gabriela (10) a conocer Valle Nevado. Durante ese día nos llamó la atención un grupo de niños que estaban con parkas naranjas, acompañados de unos instructores (Pascal y Vale). Nos acercamos y les pregunté cómo podía integrar a mi hija al club, quienes amablemente, me señalaron qué hacer y luego invitaron a Gabriela a esquiar con el resto de los niños por la tarde. Esa experiencia marcó un antes y después en la nueva aventura de Gabriela con el esquí, ya que ella quiso volver solo a Valle Nevado, nunca más visitó Chillan.

¿Qué opinión tienes del club, que crees que lo destaca sobre los otros?
Antes de conocer Valle Nevado, visitábamos el Centro de Chillán; también había un club para niños, nos acercamos a las personas encargadas para tener información, nos la dieron, pero no sentimos lo que el CVN nos brindó, una acogida desde el primer momento. Sentimos que hay ante todo solidaridad y generosidad entre todos los que forman el Club, siempre hay buena disposición y ganas de mejorar en todo sentido. Un claro ejemplo de ayuda, se da cuando un niño se enferma o se lesiona, todos colaboran y apoyan a la familia afectada.

En todo el tiempo que llevas en CVN, ¿cómo lo has visto crecer?
Ha sido un crecimiento explosivo, es impresionante ver cada sábado gran número de niños y adultos, todos luciendo sus parkas naranjas que los identifican como parte del CVN. Además, han incrementado cada vez más actividades sociales que hacen que este Club sea más unido y participativo (bingos, convivencias, ventas de equipos ,etc).

Viajas todos los fines de semana desde Talca a Valle Nevado… ¿a qué se debe esta travesía?
Sí, viajamos todos los fines de semana. Retiramos a Gabriela del colegio tipo 13:30 hrs y nos vamos directo a Santiago, hacemos una pequeña escala para visitar a nuestros hijos mayores, y luego seguimos rumbo a Valle Nevado.
Es un gran sacrificio, sobre todo para Gabriela, ella casi no descansa y debe cumplir además con sus obligaciones del colegio. Sin embargo, es la más motivada y entusiasta en llegar cada fin de semana a participar de las clases de esquí y compartir junto a su grupo de amigas.

¿Qué opina tu señora y tus hijos de este viaje de todos los fines de semana? ¿Ha sido duro, o ya están acostumbrados?
Al comienzo, en las primeras temporadas, mi señora pocas veces nos acompañaba, no le gustaba nada relacionado con la nieve; el frío, la altura, el paisaje blanco y el viaje mismo. Tampoco se animaba a esquiar, así que no era un panorama entretenido para ella. Sin embargo, pasado el tiempo, de a poco todo fue cambiando, se integró cada vez más con el Club y con el deporte. Hoy nos acompaña casi todos los fines de semana, se encantó finalmente con la nieve. Por su parte, m,is hijos mayores nos acompañan de vez en cuando, pero apoyan a su hermana pequeña ya que la ven feliz en este deporte.

¿Qué crees que este deporte le traspasa a tus hijos?
Ciertamente es un deporte que entrega herramientas a cada niño que le servirán para su crecimiento personal y para convivir con otros. Este deporte les fortalece al trabajo en equipo y afianza los valores como la responsabilidad, solidaridad, compañerismo y a la perseverancia.

¿Cómo has visto la temporada 2018?
Ha sido una buena temporada, independiente de la falta de nieve, esperamos que se llegue a buen término celebrando como siempre una festejada Fiestas Patrias.

¿Qué esperas de aquí en adelante del Club?
Más que esperar algo del Club, es lo que nosotros como socios debemos seguir entregando para mantener o mejorar el nivel de compañerismo que caracteriza y hace grande a CVN.

 



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